Formación experiencial en la naturaleza, control emocional y liderazgo personal: el equipo de Respira Comunicación se pone a prueba en un Outdoor Training

Grupo Atman, especialistas en equipos, fueron los expertos encargados de organizar y coordinar la sesión en la reserva natural de las Hoces del Cabriel

La gestión emocional es un aspecto que trabajamos activamente en Respira Comunicación. Aprender a entender nuestras emociones, a aceptarlas y a gestionarlas de un modo consciente es vital para nuestro bienestar. Por ello, durante el año laboral hemos implementado un plan de trabajo con una extensión y duración de siete sesiones de cuatro horas cada una, para aprender a adquirir un mayor conocimiento y control sobre nosotros. Ello, sumado a la puesta en práctica de otras medidas beneficiosas, ha propiciado, a su vez, la generación de equipos de alto rendimiento.

Para finalizar este proceso iniciado de forma conjunta, Roberto Regal, director ejecutivo de Respira Comunicación, nos propuso llevar a cabo una jornada outdoor a finales del mes de junio, para la cual solo nos pidió una cosa: “Abrid la mente y dejaros llevar”. Sabedores que nos haría salir de nuestra zona de confort, y con una mezcla de ilusión y ansia por saber más, el equipo al completo dijimos ¡SÍ! Ahora solo tocaba esperar a que llegara el viernes 28 de junio para saber más.

Una semana antes del día D, Roberto comenzó a enviarnos vídeos con algunas pistas como la vestimenta que debíamos llevar y el timing aproximado del día. La fecha se acercaba y cada vez teníamos más nervios (y nos asaltaban más dudas).

¡Y por el fin llegó el esperado 28 de junio! A las 7:15 de la mañana estábamos citados en Respira Comunicación, donde nos recogieron e iniciamos el trayecto de casi dos horas hasta la reserva natural de las Hoces del Cabriel, situada en el límite que separa la Comunidad Valenciana con Castilla-La Mancha. Desconocíamos completamente hacia dónde nos dirigíamos, por lo que el trayecto resultó muy divertido con nuestras elucubraciones. Roberto nos obsequió con unas gorras negras corporativas con el logotipo de Respira Comunicación, que podíamos lucir durante todo el día. ¡La aventura comenzaba! Finalmente, llegamos al Hotel Balneario Fuentepodrida (con conocidas propiedades curativas), situado en las Hoces del Cabriel, una joya ecológica que íbamos a tener el placer de disfrutar.

Pero no nos engañemos. Aunque nuestro destino era un balneario, ¡no íbamos a relajarnos precisamente! Al llegar, nos recibieron Juan José y José Juan (JJ era válido para ambos) de Grupo Atman, especialistas en equipos y en team building. Ellos estaban allí para coordinar una sesión de Outdoor Training que nos permitiría adquirir conciencia de nuestras altas capacidades individuales, de la importancia que cada uno de nosotros tenemos en el equipo, de nuestros puntos fuertes pero también de nuestras debilidades, adquiriendo así un compromiso de mejora con la empresa en ciertos aspectos. Pero no adelantemos acontecimientos. Todavía no nos hemos lanzado en la tirolina.

Porque efectivamente, lo primero que hicimos fue cambiar nuestras recién estrenadas gorras corporativas por cascos y arneses, ¡y lanzarnos en la tirolina que cruzaba el río! Pero no era tan sencillo. Teníamos unos tiempos marcados y según sí nos manteníamos por debajo de ese tiempo, lo igualábamos o lo superábamos, conseguiríamos más o menos puntos. ¡Y nosotros teníamos muy claro que queríamos obtener los máximos puntos posibles! Para añadir mayor dificultad al asunto, cada uno de nosotros debía superar con éxito las dos primeras pruebas custodiando un huevo. Sí, un huevo de gallina que podía romperse en cualquier momento. Ante tal responsabilidad, ¡la diversión estaba asegurada!

Una vez superado el impacto inicial de dejarte caer al vacío, la sensación de libertad en la tirolina era indescriptible. Cabe destacar que funcionamos perfectamente como equipo, asignando a cada uno un rol para que las tareas se llevaran a cabo rápidamente (cuidar de los huevos, soltar el arnés del compañero o compañera que llegaba, recoger la cuerda al otro lado…). En esta ocasión, superamos el tiempo permitido, pero aún así, la intensidad de las emociones positivas que nos acompañaban era cada vez más fuerte.

La segunda prueba consistía en cruzar el río a través de un puente tibetano (cada uno seguía custodiando su huevo, aunque las dos manos las teníamos ocupadas sujetándonos para poder avanzar…. así que las opciones para desplazarlo eran diversas). Debíamos seguir un orden y respetar una distancia entre nosotros, por lo que mantener las emociones controladas y sobre todo, estar muy concentrados era primordial. Resultaba increíble ver cómo cada uno de nosotros trataba de dar lo mejor de sí mismo, no solo por conseguir individualmente el reto, sino por lograr que el equipo superara la prueba con éxito y en el tiempo estipulado. Qué orgullo sentimos cuando en esta ocasión, sí conseguimos la máxima puntuación en cuanto a tiempo de la prueba y además, el plus por haber custodiado cinco de los seis huevos (debíamos devolver al menos cuatro).

Tras un análisis y posterior diagnóstico junto a JJ donde ya comenzábamos a darnos cuenta de cuáles eran nuestras fortalezas y nuestras debilidades, llevamos a cabo un juego de lógica y emprendimos el camino hacia el cuarto reto, un circuito de aventura (con altura) donde las plataformas estaban montadas en los árboles. Debíamos vencer miedos como el vértigo, la sensación de fragilidad al sentir que el equilibrio peligraba y sobre todo, debíamos estar muy coordinados porque no podíamos coincidir en las diferentes plataformas habilitadas entre los elementos. Fue una prueba especialmente intensa pero muy constructiva y motivadora para que interiorizáramos que podemos conseguir todo aquello que nos propongamos, porque absolutamente todos tenemos la capacidad para reforzar el talento colectivo gracias al talento individual de cada uno.

Tras otra interesante prueba donde aprendimos a tirar al arco, guiamos a compañeros y a compañeras a realizarla con los ojos cerrados y otorgamos la responsabilidad a un compañero para que se jugara los puntos tirando al arco (¡con éxito!), llegó la hora de que Roberto dejara a un lado su rol diario de líder y otra persona del equipo asumiera la responsabilidad de ello. La compañera debía dirigir al resto del equipo (que se encontraba con los ojos vendados y en diferentes posiciones), sin tocarlos, por un circuito donde debían llevar a cabo una serie de pruebas… sin ver nada, solo siguiendo las indicaciones. El liderazgo es un trabajo duro y agotador,  donde la persona que lidera debe tomar las que considera que son las mejores decisiones y por ello, posteriormente hubo un tiempo de análisis y reflexión sobre qué cosas se habían hecho bien y qué aspectos eran mejorables.

Finalmente, la última prueba de la mañana consistía en una gymkana donde cada integrante del equipo volvía a tener asumido su rol para lograr el éxito en el tiempo estipulado. ¡Qué buenos tiempos conseguimos durante el circuito, y qué orgullosos y motivados nos sentimos! Era el momento perfecto para descansar un rato dándonos un chapuzón en el río (o en la piscina para los más frioleros) y disfrutar de la comida.

La tarde la ocupamos con un espectacular Escape Room situado en una casa del siglo pasado, con su esencia y elementos intactos, completamente acondicionada para albergar una prueba tan especial. Primero de forma separada en dos equipos y posteriormente juntos, fuimos desentrañando las pistas que nos llevaron a salir de la casa una hora y media después.

Antes de volver a Castellón llevamos a cabo el diagnóstico final junto a JJ, donde comprobamos que la sesión de Outdoor Training nos había servido para aumentar nuestra motivación, estimular la confianza y autoestima individuales, reforzar el espíritu de equipo, potenciar el liderazgo así como la delegación de roles y de responsabilidades, desarrollar una comunicación fluida y efectiva, estimular la creatividad, incentivar el liderazgo y sobre todo, CREÉRNOSLO. Creer que somos una agencia de Castellón que estamos a la altura de cualquier gran compañía, porque tenemos la experiencia, profesionalidad y capacidad de conseguir con éxito todos nuestros objetivos.